Interraíl 18/07/08

Último día en Venecia. Toda la noche ha estado lloviendo fuerte y con viento, por lo que no he dormido demasiado bien. Ducha (de momento nos estamos duchando tos los días xD) y partida del camping sobre las 12, con los chubasqueros puestos porque llovía. Fuimos a un supermercado tipo Mercadona (de edificio separado) que estaba lejillos porque pensábamos que la caminata con las mochilas gordas a cuestas se nos compensaría con precios más baratos, pero ni mucho menos, al final era todo desorbitadamente caro, con precios tipo 11 euros el kg de pollo. La compra finalmente fue 1kg de nectarinas, 1 paquete de 500g de papas, 6 latas de atún y pan, porque lo que es la chacina, carísima en el puñetero super (y en Venecia en general). Un infierno fue el camino de ida y de vuelta con las mochilas para nada, y más con los chubasqueros puestos, que dejó de llover, se asomó el sol y no veas que calor daban, y más a mí que llevaba parte de arriba y de abajo (verdes, traje de jardinero le llamaba Víctor).

Último bus hacia Venecia, Luís y Pablo tuvieron que comprar un nuevo billete (¿qué billeeeete?) mientras que Víctor y yo por fin picamos el nuestro, con la cabeza bien alta entre la gente íbamos. Ya una vez en Venecia se trataba más que nada de hacer tiempo hasta la hora de coger el tren hacia Budapest, porque ya lo habíamos visto prácticamente todo. Nos habíamos cruzado con toda la gente de la ciudad varias veces, como si de un un .gif se tratara la vida. Compramos el “kilopan” un pan de 1kg que costaba un euro, y algunas latas más de atún, aparte de coger prestadas unos cuantos sobrecillos de azúcar de un bar donde Luís y Pablo se tomaron un café, no fuera a ser que las necesitáramos luego para hacernos pan con aceite y azúcar dentro de nuestros malvados planes de economía de guerra. Almorzamos bocadillo de atún, merendamos las nectarinas, y a las 8 en la estación para ir sobrados de tiempo para coger el tren.



Fue un lío increíble el enterarnos cómo y dónde teníamos que coger nuestro tren hacia Budapest, nadie nos habló de forma clara ni en España ni en Italia, así que miedo nos daba cómo nos la explicarían en el resto de países xD. Una de las veces que hicimos cola en la estación para preguntar algo, se nos coló un señor mayor por toda la cara, y cuando le iba a tocar a él, Víctor se le acercó al oído al tipo y le dijo “miseria” jajaja.

El tren se petó totalmente de gente, cuando pensábamos que más bien iría medio vacío, pero nada más lejos de la realidad. Nosotros que estábamos viendo de qué forma nos íbamos a colocar en los asientos para estirar las piernas y estar cómodos, y resulta que nos levantaron más rápido que na. Nos planteamos coger cama pero tenía un suplemento de 17 euros que no iba a ser, bastante sorpresa fue cuando nos enteramos dentro del tren mediante el revisor que había que hacer reserva del tren aparte de llevar el billete de interraíl y nos cobraron 5 euros con los que no contábamos (igualmente seguíamos sin asiento) y ya no eran solo los 5 euros que nos habían cobrado, sino el comprender que nos iban a cobrar un extra inesperado en las cuentas inicial en todos o casi todos los trenes. La economía se complicaba por momentos. En las 14 horas que duró aproximadamente el trayecto no pudimos más que comernos el paquete de patatas fritas entre todos y beber algo de agua. Lo cierto es que después de media hora de trayecto nosotros estábamos de pie. Y no sólo estaban ocupados todos los asientos, sino que el overbooking era tan tremendo que no te podías mover ni por los pasillos, ni muchísimo menos éramos los únicos que estábamos de pie. Un infierno que no sabíamos cuanto tiempo tendríamos que soportar, con la gente pasando de un lado a otro y apretujándote, las mochilas que no siempre había sitio para colocarlas… y 13 horas y pico por delante. Suerte que después de una o dos horas conseguimos sentarnos todos.



Los asientos... la verdad es que muy cómodos no es que fueran, pero nada comparado con el estar de pie. Aunque Víctor estaba verdaderamente encajonado por culpa de las maletas de una vieja que le estaban infernando. Encima lo volvieron a levantar de su asiento a él en exclusiva, y pasó un buen tramo del tiempo de pie de nuevo (aunque ahora los pasillos sí estaban despejados. Eso le sirvió para hacer newfras, y finalmente un par de newloves sudamericanas junto a las que se sentó (ya comenzaba a esas alturas del viaje a ser llamado el chicano así que le dijimos que la sangre le tiraba) el newlovismo fue tan intenso que estuvo más de una hora hablando sin parar con una de ellas. Mientras nosotros (en realidad desde antes de que Víctor se tuviera que levantar) estábamos al lado del sobrino de Putin, un tipo joven con pelo largo y la misma cara exacta que Vladimir Putin xD. Y algo de español quizá entendiera, porque se reía de vez en cuando con las gilipolleces que decíamos/hacíamos.

A lo largo del trayecto se fueron montando muchos revisores y polícias, y había que andar sacando cada dos por tres o el billete de interraíl. Mítico fue el registro de la policía eslovena (peliculero, custodiando las puertas de los vagones para que nadie saliera ni entrara, hablando radiando el número de cada pasaporte que pedían, el tío con una pinta de machacarte con soplarte…) y los huevos de corbata de Pablo cuando le pidieron el pasaporte los eslovenos, les dijo que no tenía, les dio el DNI y el esloveno le dijo que no conocía ese documento xDD. Menos mal que al final apareció una compañera del policía-armario y ella si lo reconoció. El registro de la policía húngara tampoco estuvo nada mal, muy peliculero también, abriendo todas las trampillas del tren y registrándolas. Se nota que en ese tren nocturno que cruza tantos países de estos se debe montar de todo y nada bueno.


11 y pico de la mañana, el tren está ya en Budapest camino de la estación, y se nos acerca un joven húngaro que habla español. Lo que pasa a partir de entonces en el próximo tomo, aventuras en Budapest.



15 comentarios:

Adrián dijo...

Por cierto, no se si os habéis fijado que tuve en cuenta la sugerencia de justificación del texto. A mi en realidad no me acaba de convencer por lo pegado que queda a la barra lateral. Esa distancia podría cambiarse creo, pero es un trabajo extra que de momento no tengo ganas de afrontar xD.

¿Os gusta más de todas formas justificado?

Junkidriko dijo...

Justificado siempre fue el modo, claramente. Es el que yo aplico.

Has logrado entretenerme de nuevo con el Tochovolumen 3. Bravo.

Fin del feedback xD

Junkidriko dijo...

PD: Victor se reafirma como un artista increible diciendo "Miseria" al oido del viejo.

Sr.Anonimo dijo...

deberiais haber ido a florencia en mi opinion :P

carismático dijo...

vaya, lo has dejado en pest...estoy como los de plastidecor niño, con aquello de "quiero más!!" xDD

Adrián dijo...

Ir a florencia nos habría complicao mucho la hoja de ruta. Lo digo porque se llegó a estudiar en alguna fase del viaje

Anónimo dijo...

(Luis)
Adri me parece que no has hecho suficiente insicion en lo que fue el abuso policial, entrando de modo tenebroso y con un paso algo brusco, por no decir que el tren temblaba.
cosa que tambien mencionar, que llegue a plantearme el dormir de pie en el tren, pues no iba a prescindir del sueño!

Adrián dijo...

Es que lo tuyo y el dormir merece capítulo aparte. Creo que no he escrito en el diario sobre tu sorprendente capacidad para dormirte. Debería haber escrito al menos lo de "Luís" y mover el dedo xD

Anónimo dijo...

(Luis)
jajaja!esque eso fue increible, no creo que llegara al minuto cuando me pegue el sobresalto, señal inequivoca de mi "dormimiento"

mai dijo...

Agobio infinito llamaría yo al momento de todos de pie en el tren sin expectativas ninguna de sentarse en 14 horas. Me ha gustado tu tercer capítulo, el mejor de los 3 que llevas en mi opinión. Te lo pongo por aquí que se que te gusta xd

PD: después de un par de vistazos sigo sin distinguir lo que hay en el escaparate de la antepenúltima foto.. Mi mente me dice que son látigos de cuero, pero también me dice que lo de al lado son barras de regaliz, así que no me fío. Ya me dirás

Adrián dijo...

látigos de regaliz es lo que son

(debajo de cada chuchería pone el nombre y el precio por unidad)

y el motivo por el que lo puse es su descomunal tamaño

Galen dijo...

Gracias por atender mi sugerencia, a mi me gusta más así aunque como dices si le pones un poco más de margen derecho podría quedar incluso mejor. Como bien comentan por ahí esta es la "entrega" que más me ha gustado y me hubiera molado saber más sobre la poli, si os cachearon, os pegaron, insultaron o algo por el estilo... porque sino vaya mierda :S

Juan Diego dijo...

Ha estado guapo leerlo, a pesar de que he sido spoileado estos días que he estado con vosotros con casi todo en lo que respecta a relatos, y todo lo que respecta a fotos.

Bastante entretenido. Fin del Feedback como dice Del Juan Javier.

Adrián dijo...

spoileado voluntariamente, conste, y haciendo notar por mi parte que ibas a recibir spoil con las fotos xD

Pablo Estévez dijo...

Hacer notar tb q si, q os jodia muxo a vosotrros tener q poneros y kitaros el xubaskero pero aki al prenda, la preocupacion q le entraba es si sus oraciones de cada mañana paq no lloviese eran escuxadas porke yo lo q es xubaskero como q no llevaba... y taba la kosa como pa empezar a tener ropa. otra cosa no hgas dixo na de los curioso botellones de tranki light de la plaza donde comimos los helaos. y por supuesto tpo has exo mencion ala gitana q llevaba maletas de 2 metros cubicos q pesaban como muertos (y se intuían miembros humanos en las arrugas delas maletas...) q no tenia otra cosa q mientras duró la odisea del "a ver si nos sentamos" y ir de un lao a otro del tren llevando los ekeños bultos... yo creo q esa es la q lleva eslovenia como representante en halterofilia y 100 metros obstaculos , ay no q ella los ponia en vez de evitar los obstaculos... xDDD