Buenos días xD

Son las 8 de la mañana y estoy escribiendo en mi blog. Y va para largo, porque tengo un montón de ideas en la cabeza. Es posible que a alguno os haya llamado la atención a las horas a las que escribo a veces, otros no os habreis fijado. Mi anarquía absoluta horaria es un caso raro y extremo dentro de la gente de mi edad en una sociedad similar, pero en mi caso se da la extrañeza de que en mi grupo de amistades habemos dos personas así, ya que Juan Diego es igual (e incluso peor en su versión más radical, famosas son sus aventuras horarias xD)

El caso es que yo estoy ahora mismo aquí porque intenté dormirme a las 12 y media de la noche para normalizar mis horarios, mi segundo intento en 3 dias de lograrlo, pero también ha sido infructuoso. En el episodio anterior, intenté acostarme a la misma hora y lo logré pero me desperté sobre las 4 y pico-5 de la madrugada. Intenté quedarme despierto, pero el sueño me venció sobre las 9 de la mañana, así que finalmente desperté a mediodía igualmente, esta vez me he levantado a las 5 y media, aunque despertado antes (no se cuanto antes, me llevé bastante intentando recuperar el sueño) Así que finalmente he optado por hacer como que he madrugado bastante y aguantar despierto hatas la noche, he desayunado con calma, me he puesto a escuchar música, y me he centrado en escribir algo en el blog y visitar foros para hacer tiempo hasta que tenga más cosas que hacer. Todo esto acompañado por una botella de agua y chicles.

Y ya que menciono los chicles... Soy un gran consumidor de chicles, casi siempre llevo un paquete de ellos encima. Me gustan y me entretienen, y suelo ir variándolos. Y saco este tema porque he notado que últimamente cada vez me duran menos. En principio le achaqué el problema a la regularidad con la que los consumo, de consumir tanto es normal que tenga que subir la dosis para que me haga el mismo efecto, pero realmente no es por eso creo yo. Es porque les dura menos el sabor. Esto viene ocurriendo desde hace muuucho tiempo, que sería de esos chicles que uno se comía de pequeños. Sí, puede que se te cayeran todos los dientes a la vez y te entrara sida, pero al menos los disfrutabas. Pero nada, lo sustituyeron esos sanísimos (¿?) y asquerosísimos Clix. ¿De verdad hay alguien al que le encanten los Clix? ¿no es algo que hemos tenido que aceptar todos por imposición?¿no son los peores chicles del mundo? xD ¿Qué tipo de práctica monopolística tuvieron que llevar a cabo para barrer de la mayoría de quioscos al resto de chicles? menos investigar a Microsoft y más a Clix, señores xD. De todas formas esto ya es una guerra pasada y que ganó Clix hace mucho tiempo, la de los quioscos.

Pero yo no consumo de esos chicles habitualmente, los míos son los de grageas, tipo Orbit, Trident, etc. Y quería decir que los Orbit, por ej, cada vez los encuentro más cortos, que duran menos. Si pongamos antes podía estar mascándolos 10-15 minutos con un sabor pleno, ahora esa franja se ha visto reducida a los 5-10. Por si se trataba de algo relacionado con mi adicción, he contrastado mi opinión. El tema no llegar a ser como el de mis enemigos los Clix, que te duran 1 o 2 minutos a duras penas los hideputas, pero empieza a ponerse feo xD.

4 comentarios:

Junkidriko dijo...

Boomer for president claramente. He vuelto a probarlos alguna vez hace poco y son extremadamente duros pero tambien mil veces mejores. Además el SIDA ya me lo han diagnosticado por otras razones así que me da lo mismo.

Sr. Anonimo dijo...

Hasta los boomer se han convertido al capitalismo, ahora son la mitad d grandes prometiendo sabor concentrado y obviamente no hay ninguna concentracion, solo menos cantidad x mas precio

Lord Ladillus dijo...

El peor dia de mi vida llegó cuando se me informó que los chicles pasaban de costar de 3 a 5 céntimos (me peleé con la quiosquera y le llamé estafadora, fue un dia en que me gané una enemiga en el barrio), simultáneamente a las ofertas ficticias mencionadas por el sr. anónimo de menos cantidad pero más sabor.

Eso lo recuerdo con los boomer, que antes tenían su formato rectangular duro y laaargo envuelto en papel plastificado que se adaptaba TOTALMENTE a su forma, no los envoltorios de ahora que son puro plástico y aire, engañándonos con la promesa del tamaño que luego se transforma en pequeñez. Al menos conservan el sabor (que no la dignidad).

Y lo de Clix... no tiene nombre. Ni sabor.

Me siento estafado.

Adrián dijo...

qué pena que no haya muestra visuales o auditivas del infierno del ladillus con la subida de precio xDD